Diseño de libro, Estilo de vida

Me sumo al movimiento #ceroresiduos

En estos últimos meses pasé por varios cambios con la llegada de mi hijo David, que ya va a cumplir un año este mes. Al incorporarme de nuevo al trabajo me cambiaron de tienda y puesto consiguiendo así un horario compatible con el colegio de mi hija Paula de 5 años, de lo cual estoy muy agradecida a la empresa.

La vuelta al supermercadome hizo volver a esa realidad de cómo consumimos. En un principio mi puesto era de pescadera. Los clientes si no te conocen no se dejan asesorar, si ofreces un producto, van a la contra, siempre desconfiado, y cuando se acostumbraron a mí, me cambiaron a caja en otra tienda. Un gran cambio; sin preocuparme de pedidos, ofertas, cuánto tiro, cuánto vendo… eso sí, mucho trabajo.

Ya en pescadería nos llegan muchos artículos en cajas de porexpan, los servimos en papel con una fina capa de plástico, dentro de una bolsa de plástico, más otra bolsa seca porque sino se moja la cesta de la compra, ya era una exageración. Al comenzar en sala, fue impresionante la cantidad de plástico que comenzé a manipular. Llegan la mayor parte de los productos con un embalaje de plástico, desde los paquetes de harina, hasta botes de champú, pasando por el papel higiénico. Mas luego cuando se esta en caja es increíble la cantidad de productos empaquetados en plástico; lechugas con el aliciente de que no hace falta lavarlas, un coco en una bolsa de plástico para ponerle la etiqueta con el código para pasar por caja y la cantidad de bolsas que se consumen, porque llegan con el pescado metido en papel con dos bolsas y quieren otra más para que no se moje el carro…

Bolsas de plástico que contienen verduras y frutas.

Bolsas con pimientos, tomates. Es la compra en el supermercado.

Al volver a casa, la bolsa de reciclar siempre esta llena, con mallas de la fruta, bolsas rotas de las verduras, vasos de yogures, botellas de leche, etc.

contenedores de reciclaje llenos

Cubo de basura lleno de plásticos, bolsa de papel lleno de papel y carton para su recilcaje

Así que poco a poco estoy retirando el plástico de un sólo uso de nuestras vidas. Mis hijos tienen que entender el reciclaje como una necesidad, pero tenemos que aprender a consumir pensando en nuestro entorno, ser conscientes de que poco a poco, reduciendo la basura, cambiando nuestros hábitos, pondremos nuestro granito de arena para reducir la contaminación y que puedan seguir disfrutando de la naturaleza.

Como veis fueron varios los factores que me influenciaron, y tambiénn estos chicos que estan muy comprometidos con el tema del plástico y los resíduos. Os dejo su presentación para que los conozcáis y así entenderlo un poquito mejor. Espero que os guste, nos vemos pronto!

 

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